miércoles, 11 de diciembre de 2013

PENSAMIENTO TERCERO

Me gustaría poder contar mis últimos pensamientos. Bueno, en realidad, no son mis últimos pensamientos. Lo fueron anoche, cuando escribí este texto que ahora transcribo. Pero me gustaría poder relatar este diálogo imaginario que me siento totalmente incapaz de reflejar. En las palabras que se decían no habían grandes florituras, ni un estilo sublime. Pero encerraban dentro de sí mismas una poderoso significado. Se trataba de una declaración. Mi declaración. Yo le contaba mi historia a ella. Sin saber de quién se trataba, me aconsejaba que se lo dijese, que le echara valor y me arriesgase. Sabía que lo único que podía cosechar era el fracaso. Pero un impulso suicida de sinceridad, y sus palabras, me hicieron decírselo, atropelladamente, completamente azorado. Por un momento se quedó desconcertada. Primero se rió. Ni el más funesto de los sonidos podría haberme afectado tanto. Había pensado que era una broma. Le confirmé que no. Entonces pude "ver" que en ella se debatían la más honda e instintiva de las repulsas y la conmiseración. Le rogué que olvidase los últimos minutos, que olvidase lo que le había dicho, que mantuviéramos una relación meramente "cordial", aunque sólo fuese eso. ¿Pero cómo no iba a evitar a un individuo para todos extraño, ridículo, lastimoso casi? No soy más que un bufón... Incluso estas palabras son para todos un mero entretenimiento. Una manera de pasar un rato mortalmente aburrido, o un curioseo al interior de un tipo raro. 
No pude seguir con aquella fabulación. Imaginando, había descubierto que es lo que soy yo. Y eso era demasiado duro. Y lo peor es que no sé como cambiarlo. Volveré a hacer el idiota para conseguir aunque sólo sea una sonrisa. Publicaré cuantas entradas necesité de un blog para lograr un gesto de aprobación. Y seguiré siendo por siempre un idiota solitario, al que la gente mira con soterrado desprecio. 

1 comentario:

  1. Antonio, los mentes limitadas a lo puramente social no te han valorado, por ello sólo se merecen el calificativo de idiotas, lástima es que la sociedad esté compuesta en su gran mayoria y casi sin excepciones por éstos individuos. La gente no ha sabido valorarte porque eres diferente. Tu te diferencias del resto, tu piensas y razonas a las personas por su carácter humano, ellos ni llegan a imaginar esa cualidad de la que deberías estar orgulloso. Por tus palabras deduzco que sólo buscas un amigo, pero por que ibas a querer tener relación con alguna de esos descerebrados inevolucionados? Tu eres mejor que eso, los seres humanos somo seres sociales, y por esa parte te entiendo, pero no hagas que tu felicidad dependa de esos simios con más ganas de infringir daño que tender una mano y ayudar a un compañero. Antonio, eres una gran persona y no cambies por nada ni por nadie

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